Submitted by rafael.carvall… on Tue, 09/03/2019 - 20:27
Daniel Salazar

La velocidad de cambio en el sector energético, en el cual nuestro país ocupa una posición de referencia producto de la exitosa inserción de energías renovables, y los cambios tecnológicos que esta transformación arrastra, nos proyectan hacia la digitalización de la energía, poniendo especial énfasis en las energías limpias.

En ese sentido, la trazabilidad de la energía con blockchain es una oportunidad para agilizar el recambio de la matriz, ya que habilita las transacciones de energía mediante el control y almacenamiento seguro de la información de la cadena de suministro de la energía. Con esta tecnología, el seguimiento de las transferencias y transacciones energéticas se hace sin que sea necesario acudir a una institución validadora o auditorías externas, puesto que toda medición, registro y procesamiento se realiza −simultáneamente− en dispositivos distribuidos que replican la información sin intervención humana, evitando la centralización y vulnerabilidad de ésta.

Migración

A nivel local −durante los últimos 2 años− se observa que centros comerciales, edificios de oficinas y hasta operadores de transporte público, en su condición de clientes sobre 500 kW de potencia conectada, y bajo 5.000 kW, pudiendo optar por un régimen tarifario regulado o uno libre, están eligiendo mayoritariamente este último, introduciendo mayor competencia y liquidez en la contratación de suministro.

Al inicio de 2019 el total de clientes libres en el segmento de distribución −suministrados directamente por empresas generadoras− había experimentado un alza de 72% en los últimos 12 meses, lo cual representa aproximadamente un 26% del consumo conectado en distribución.

No obstante, la proporción de clientes que todavía puede migrar desde un régimen regulado a uno libre es reducida, por lo que su valor está en la dinámica que se ha instalado y en el efecto demostrativo y multiplicador que representa para la demanda en su conjunto.

Smart Contracts y blockchain

En este contexto, resulta pertinente revisar los instrumentos contractuales que −por uso y costumbre− se han utilizado durante décadas, adaptándose al ciclo de transformaciones que vienen ocurriendo en la industria, ya no solo para las transacciones físicas, sino también para sus atributos, con la granularidad y trazabilidad que actualmente ofrece el desarrollo tecnológico.

Hoy la información viaja a una gran velocidad, los sistemas digitales y el hardware no son una barrera para la implementación de plataformas de información inteligentes que permitan transacciones a gran velocidad. El futuro traerá interacciones de los sistemas fotovoltaicos distribuidos y los autos eléctricos necesitarán de nuevos métodos para interactuar con la energía eléctrica. Esto y mucho más apuntan a nuevos métodos para realizar transacciones.

Un smart contract o “contrato inteligente” permite ejecutar estas macro y micro transacciones a través de blockchain, facilitando el cumplimiento de un acuerdo entre dos o más partes a través de la ejecución automática de instrucciones lógicas previamente definidas.

El hecho de que un smart contract opere con tecnología blockchain le reporta características diferenciadoras sobre los contratos tradicionales, como consenso, concatenación, inmutabilidad, información distribuida y no falsificable, y conservación de datos, permitiendo que las transacciones se efectúen prescindiendo de una autoridad central.

El potencial de las plataformas blockchain es muy grande y está orientado a mejorar la velocidad y eficiencia, aportando confianza y transparencia a los procesos. Así como Internet trajo el intercambio de información de forma ágil y sencilla, esta tecnología permitirá una nueva forma de intercambiar valor entre negocios, instituciones y particulares, aumentando la velocidad de la ejecución de las transacciones, lo que se traducirá eventualmente en la posibilidad de cerrar un mayor volumen de acuerdos con menor riesgo de cumplimiento.

Sin dudas, el blockchain y los contratos inteligentes acelerarán los procesos de transformación de la matriz energética. El sector eléctrico tiene una oportunidad con estas nuevas herramientas, que abrirán nuevos espacios para flexibilizar y optimizar las transacciones, agregando valor hacia los usuarios finales.

Fuente: Revista Electricidad 19.08.19

http://www.revistaei.cl/reportajes/blockchain-contratos-inteligentes-y-trazabilidad-de-la-energia/?revista=133279#